INFORME DE GESTIÓN CONSOLIDADO DEL EJERCICIO 2025
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A su vez, este contexto de trabajo es cada vez más exigente con criterios de sostenibilidad, incluidos los
medioambientales, cada vez más estrictos, el desarrollo de las nuevas tecnologías y una creciente
competencia. En este sentido, los proyectos de TR son cada vez más complejos, con condiciones
contractuales muy exigentes en cuanto a las especificaciones técnicas, las herramientas digitales a utilizar,
el plazo, el alcance del trabajo y la ejecución, suponiendo esto barreras de entrada a potenciales
competidores en nuestro mercado.
La Compañía presta servicios de valor añadido de ingeniería y construcción para la producción sostenible
de energía y productos químicos. Dichos servicios pueden incluir el ciclo completo desde la fase de diseño
hasta la ejecución de grandes y complejos proyectos “llave en mano”. Como parte del valor añadido, el
Grupo ofrece soluciones técnicas ligadas a la transición energética, la economía circular y la
descarbonización (hidrógeno renovable y sus derivados, combustibles sostenibles, captura y
almacenamiento de CO
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, etc.).
El sistema energético global ha entrado en una fase de crecimiento más moderado tras la recuperación
pospandémica. La demanda de petróleo se mantiene en niveles elevados, por encima de los 104 mb/d,
pero con una clara crecimiento desacelerado hacia finales de la década y una posible estabilización en
torno a 2030 bajo los escenarios de políticas actuales.
En gas natural, el WEO 2025 identifica un mercado estructuralmente ajustado, en el que el LNG se consolida
como el eje central del equilibrio global y de la seguridad de suministro. Tras alcanzar máximos históricos,
la demanda continúa creciendo de forma moderada, impulsada principalmente por Asia, mientras que
Europa ha pasado a depender de manera estructural del LNG tras la pérdida del suministro ruso por
gasoducto.
El informe subraya un nuevo ciclo de inversión en LNG hacia 2030, liderado por Estados Unidos, Qatar y
África, que será determinante para absorber la competencia global por volúmenes, gestionar la volatilidad
y sostener el papel del gas como combustible de transición. En este contexto, el LNG emerge como un
activo estratégico clave para la seguridad energética, la estabilidad de los mercados y las decisiones de
inversión de la próxima década.
Los precios de las materias primas energéticas reflejan dicha moderación del crecimiento. Los futuros del
ICE Brent cayeron en diciembre de 2025 por debajo de 60 dólares por barril, el nivel más bajo en casi cinco
años, mientras que para el gas el Henry Hub cerró 2025 en torno a 3.6 dólares por MBtu, muy cercano a la
media del año. Se prevé que los precios mundiales del petróleo sigan bajo presión durante 2026, como
reflejo de la abundante oferta de crudo, los elevados niveles de existencias y el menor crecimiento de la
demanda. En cuanto al gas, los mercados anticipan descensos moderados en Europa y Asia, y estabilidad
contenida en Estados Unidos durante 2026, impulsados por un fuerte aumento de la oferta global de GNL
y una menor tensión en los balances regionales.
El escenario derivado del conflicto en Ucrania está implicando importantes decisiones en Europa en lo que
respecta a la diversificación de su suministro de energía, de petróleo y de gas natural, que se traducirán en
inversiones adicionales para abastecer la demanda de energía europea, sustituyendo a los suministros con
origen en Rusia y otros países sujetos a sanciones internacionales, como Irán y Venezuela. Previamente a
la disrupción provocada por el conflicto en Ucrania, las principales empresas del sector, tanto empresas
privadas como empresas nacionales, estaban apuntando a un fuerte ciclo inversor derivado de la falta de
inversión desde mediados de la década de 2010. Estos factores (escenario geopolítico y falta de inversión
reciente) anuncian una importante actividad de inversión en la industria energética en los próximos años,
incluso en un escenario de precios moderados y menor crecimiento económico.
Para abastecer una demanda de energía creciente y que sea ambientalmente sostenible, se han de
acometer inversiones en el establecimiento, la actualización y mejora de la eficiencia de instalaciones
actualmente existentes, donde TR está bien posicionada y cuenta con las credenciales exigidas por los
inversores, la capacidad técnica y una experiencia constatada a lo largo de más de 65 años a nivel mundial
y, en particular, en aquellas geografías donde está previsto que se produzcan la mayoría de las inversiones.
En este sentido, la Sociedad ha incrementado en la mayor parte de sus filiales su plantilla en 2025 y tiene
previsto continuar creciendo globalmente y de forma sustancial en 2026.
Del mismo modo, TR se encuentra bien posicionada, gracias a su liderazgo en tecnologías de
descarbonización, la diversificación de sus servicios y su adaptación a nuevas tendencias en el mercado
como una de las empresas más comprometidas. Todo ello permite a la Sociedad aprovechar las